jueves, 3 de abril de 2014

Une touche fémenine (I)

"Hablar de mujeres no es hacer crítica feminista" Estrella de Diego.
"Occidente únicamente conoce la historia contada por el Padre" Victoria Sendón.

Hoy día, a simple vista nos puede parecer que términos como machismo, desigualdad o feminismo ya están superados, que es algo que quedó años atrás y que en el siglo XXI no queda ni un ápice de ellos. Ojalá fuese cierto, pero sabemos que no es así. Quizás se intente enmascarar el hecho de que aun sigue habiendo una gran desigualdad, empezando porque se confunden los conceptos o porque se cree que llegando a igualar el número de hombres y mujeres diputados se consigue una igualdad de género, o como también empleando el masculino y femenino de una palabra. Puede que esta forma de intentar "solucionar el problema" solo llegue a modificar el envoltorio, la superficie de lo que realmente sucede.

"El arte es constitutivo de la ideología, no es meramente una ilustración de ella" Griselda Pollock. 
Dentro del establecido sistema ideológico en donde el patriarcado es el medio dominante; el cual se basa en relegar a la mujer un papel estático, sometido y supeditado al del hombre, todo ello llevado a cabo en un espacio acotado, cerrado y privado conocido como la domesticación femenina. La mujer encuentra un medio en donde mostrar su visión del mundo y su no conforme condición impuesta. Por medio del arte, mujeres pioneras como Artemisia Gentileschi o Mary Cassatt, entre otras muchas, exponen una intención feminista en la creación de un sistema de miradas que ponen en evidencia las relaciones de género. Fue de forma más evidente en las primeras décadas del siglo XX cuando esta apuesta por mostrar otra forma de ver la realidad se hizo visible en el sufragismo y en la demanda del derecho al voto femenino. Es muy conocido el acto violento de protesta que llevó a cabo la sufragista Mary Richardson cuando rajó el lienzo de La Venus del espejo de Velázquez, pretendiendo llamar la atención de los medios de masas para hacer eco de la lucha que se estaba llevando a cabo por los derechos de la mujer.






















La oleada de movimientos vanguardistas inundó todo el panorama artístico a lo largo de este periodo. Estos artistas fueron creando un nuevo campo artístico, nuevas formas e innovadores procedimientos artísticos, pero a pesar de esta ruptura de formas los "héroes" seguían siendo los mismos. La mujer artista era vista como seguidora o incluso imitadora del arte que estaba realizando su protagonista masculino, llegando a no considerar su arte "serio" y solo un reflejo de todo ello. Así seguiría a la sombra, como compañera y admiradora del trabajo trasgresor del artista masculino. 


















A pesar de todo ello el número de mujeres artistas crecerá, se atreverán a pintar, esculpir, fotografiar, etc. Entre muchas de estas mujeres encontramos a Köthe Koll, artista que trabaja dentro de la corriente del expresionismo alemán. Usando la técnica del grabado nos muestra una visión más directa con la realidad del momento. Sus protagonistas serán la crudeza y la miseria que el ser humano estaba sufriendo. Realiza una fuerte crítica social pero desde una mirada diferente en donde la mujer se ve realmente completa, vista por sí misma, creando su propia identidad. Así tanto los hombres como las mujeres se encuentran cargados de una fortaleza alejándose totalmente de todo estereotipo. 

"Los hombre actúan y las mujeres aparecen. Los hombres miran a las mujeres. Las mujeres se contemplan a sí mismas mientras son miradas" John Berger.
Queriendo de esta forma romper con este esquema impuesto y estereotipado, poniendo en tela de juicio todo ello el arte recurre a la deconstrucción como método queriendo por tanto destruir toda aquella identidad construida y ya creada para crear una nueva desde otro punto de vista. Para ello muchas artistas recurrirán al uso del disfraz como es el caso de Claude Cahun exponente del surrealismo, que con su trabajo de interpretación de diversos roles crea un repertorio de diversas identidades. Cahun juega con los estereotipos y los distintos papeles que tanto la mujer como el hombre desempeñan en la sociedad y que parece que no podemos escapar de ellos, crea de esta forma un discurso en donde pone en evidencia los distintos papeles que ambos desempeñan y lo absurdo de ello. 


Por ello y después de todo aun queda un largo camino que recorrer para que la mujer pueda sentirse libre, completa, y vista por sí misma, despojada de todo este sistema impuesto. Para ello hace falta crear nuevos discursos, una nueva mirada, resquebrajar estereotipos y roles que son los que posicionan a uno y a otro y así transformar la visión establecida donde no solo una opción sea la válida. 
"¿Por qué era un sexo tan próspero y el otro tan pobre? ¿Por qué son pobres las mujeres? ¿Quién podrá afirmar que la novela no tiene la configuración adecuada para que la use la mujer?"  Virgina Woolf, Una Habitación propia, 1929.

Fuente: TRIGUEROS ALARIO, Mº Teresa, Arte y Feminismo. Nerea, San Sebastián, 2008. CLARK, Toby, Arte y Propaganda en el siglo XX. Akal, Madrid, 2000. BERGER, John, Modos de ver. Gustavo Gili, Barcelona, 2012. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Les chaussures du ciel

"En realidad, ningún tiempo es ordinario cuando uno sabe apreciar la vida. Vivir es siempre extraordinario".
Hace ya un tiempo, esta viñeta del dibujante malagueño José Luis Cortés me vino a la mente...
Me invitó a pensar mientras iba comprimida una tarde en el autobús camino a casa. Me propuse analizar la semana y ver si realmente había disfrutado de ella, si había aprovechado cada momento, o si más bien había sido un transcurrir de los días esperando que pasase el tiempo.
Inmersos en el día a día, el ajetreo, los problemas del momento, que en ocasiones, todo lo demás se queda en el fin de semana. Es verdad eso, que vivimos sólo para trabajar, para conseguir vivir, y salir a flote, lo demás es ya casi un lujo. Relajarse, no pensar o el silencio es casi algo de otro mundo.


Tanto ruido que nos nubla el pensamiento, hoy, el silencio es visto como algo incómodo, o si no, dime, ¿cuanto rato solos en silencio permanecemos? ni si quiera ya en la ducha. Tan adentrados en este bullicio que tomarse un tiempo para cada uno, un momento, es ya casi un reto.
"[...] Me asusta con qué facilidad la gente abarrota sus mentes con tales basuras y deja que rumores e incidentes ociosos e insignificantes se introduzcan en un terreno que debiera ser sagrado para el pensamiento". H. D. Thoreau.

En numerosas viñetas Cortés nos muestra a un personaje con barba, bata y pantunflas, un hombre amable, bonachón y cariñoso que a simple vista podríamos pensar que se trata de alguien familiar, que nos da consejos, y nos hace pensar. Aquel amigo que nos hace preguntas incómodas y nos quita a veces muchas tonterías de la cabeza, que nos ayuda y nos echa una mano con todo aquello que necesitamos en cada momento. Alguien que siempre nos escucha y está ahí con nosotros. 
Muchos conocen a este peculiar personaje como un "dios de andar por casa" que cuida de sus geranios y de sus animales. Que se quita el triángulo, símbolo de la divinidad para colocárselo a una mujer pobre, que consuela a una chica lesbiana discriminada por la iglesia.


Cortés con humor e ironía  nos muestra su versión particular de este personaje llamado cariñosamente Abba (papá, papi) tan conocido por todos. No pretende alabar la religión, ni tampoco captar a nadie. Es apto para todos los públicos independientemente de todo lo demás. Para muchos podría llegar a ser revolucionario ver un dios escrito en minúsculas que va tranquilo por casa y que critica todos aquellos prejuicios y etiquetas impuestas, al que le duelen la injusticias y le indigna la indiferencia y la hipocresía de la iglesia. Como también aquel que sonríe, disfruta y se muestra cariñoso. 


A veces gusta tomarse un respiro y como cuando uno lee a Quino disfrutar de este particular y bonachón personaje que nos saca más de una carcajada con cada una de las verdades que nos cuenta.
"Sabemos que no pasa el tiempo, que somos nosotros los que pasamos; pero, mientras vamos pasando, podemos pasárnoslo francamente bien".

martes, 4 de marzo de 2014

La vérité incommode. El Roto.

"¡Qué bien vivimos! ... Si es que a esto se le puede llamar vida..." El Roto.

















"¡Si todo se supiese, ardería el mundo!" El Roto. 

Paseando por las salas del CAC (Centro de Arte Contemporáneo) me encontraba, ya por tercera vez, pero la sensación era como si de la primera vez se tratase. El silencio era estremecedor, solo unos pocos pasos se oían y los ruidos de la gente que hacía fotos; entre tanto alguna carcajada o un gesto de decepción. Mientras iba pasando de una viñeta a otra me fijé en la reacción de más de uno, algún rostro entristecido, una sonrisa de medio lado; pude comprobar también como alguien pasaba de largo al fijarse en una de las viñetas, casi huyendo de ella. 


Pero lo que más me impresionó fue aquella conexión, aquel encuentro, del espectador al enfrentarse cara a cara a una de ellas. Ese instante en el que el arte interactúa, conecta contigo y hace que tu realidad cambie. Para mí fue una experiencia tanto satisfactoria como incómoda, porque te muestra imágenes que a veces obvias, preguntas directas y reflexiones que a lo largo de la semana se escapan de tu mente. Pude echarle un buen vistazo a casi todas, pero sobre todo las que más me impactaron fueron las referentes a la ecología y a la naturaleza, en las que no pude dejar de preguntarme "¿qué pensaría Thoreau de todo ello?"


También las viñetas sobre política y temas polémicos actuales. Cansada como muchos de escuchar siempre las noticias por los mismos medios y los mismos hablando de la misma verborrea. De forma tan directa, sin andar con rodeos, El Roto nos muestra la actualidad, a veces cargada de ironía y sarcasmo, pero diciendo "verdades como puños". 


































Una de las que más me impresionó y que no me esperaba encontrar fue la viñeta referente a lo que ocurrió en la plaza de Tiananmen. Me quedé impactada al verla, hace relativamente poco había estado leyendo y escribiendo sobre ello pero de una perspectiva muy diferente, como algo lejano, algo perteneciente al pasado y como un recuerdo de la valentía del pueblo chino. Ahora, en ese instante, me sentí dentro de la plaza, era a mí a quien estaba interpelando a que esa escena, ese momento no era ya lejano, sino que formaba parte del presente y debía enfrentarme a él. 


Sin duda el arte tiene multitud de puntos de vista y millones de reacciones, la mía fue esta, un desafío. En esta pequeña pincelada casi, por no decir totalmente subjetiva sobre la exposición de El Roto pretendía contar y relatar mi experiencia. Creo que a veces no es tan necesaria una explicación cargada de información fría, apática y árida sobre el autor y su obra, como las sensaciones, las reflexiones y la propia visión del que la contempla; al fin y al cabo la reacción de este último es quien completa la obra. 
"Soy un dibujante contenido. Busco decir las cosas que deben ser dichas, no para hacer una exhibición de empatía sino para que sea útil lo que digo y no hiriente". El Roto.

sábado, 1 de marzo de 2014

Les six sens: le corp et la nature

"El arte es el hombre añadido a la naturaleza." Van Gogh.


"Toda la naturaleza es como un arte desconocido del hombre" Alexander Pope.

Entre tanta búsqueda entre libros y papeles, me topé hace unos días con algunas notas sobre el libro tan conocido de Shakespeare, Hamlet, en las que hacía mención a Ofelia y lo ponía en relación con el trabajo que hace ya tiempo llevó a cabo la artista Rocío Verdejo llamado Quietud. En este proyecto nos mostraba a una Ofelia actual sumergida, estática y entregada totalmente al sueño eterno. Directamente dejé las notas y me fui a por el catálogo de su exposición, en un instante toda esa sensación de impotencia, ingravidez, somnolencia y paz me invadió de nuevo. Una tranquilidad agridulce en cada uno de los rostros flotantes. Estas distintas Ofelias se dejan llevar por el trascurrir del momento, sus cuerpos no respondían, permanecían inmóviles al servicio de la gravidez del fluir del agua. Cuerpo y naturaleza conviven. 





Este intenso contacto de cuerpo y naturaleza lo he podido encontrar además de una forma tan sensitiva y poética en el trabajo de la artista nicaragüense Giovannina Sequeira, interesada también en el tratamiento del cuerpo en el espacio natural, en el comportamiento del agua y del medio con la presencia humana. En sus diversas acciones, muchas  de ellas llevadas a cabo junto al trabajo de la fotógrafa Irene Cruz, la intimidad entre cuerpo y espacio natural es muy aguda, donde la piel es el medio para que la naturaleza emerja por ella, la recorra y se unan siendo una única cosa.



La percepción es tan fuerte que nuestros sentimientos se encuentran "a flor de piel", volvemos a percibir la viveza, la fuerza que el espacio natural nos transmite, es casi una mirada a nuestro origen, a nuestra fase más primaria de contacto directo con todo aquello que nos rodea. 


Ambas, cada una desde un tratamiento distinto nos proponen despertar nuestros sentidos y agudizarlos. El cuerpo femenino será una constante en el trabajo de las dos artistas, podríamos pensar que esta relación del cuerpo femenino nos alude a todas y cada unas de las connotaciones simbólicas referentes a la fecundidad y la fertilidad de la tierra; ambas como "madres engendradoras".

Esta visión es una nueva forma de relación con el medio natural, desde una perspectiva distinta en la que nos encontremos en armonía, en consonancia con el hábitat. Nos enfrentemos solos, en una relación de igualdad y de perfecta conexión.  

"El universo no está hecho de cosas sino de redes de energía vibratoria, emergiendo de algo todavía más profundo y sutil". W. Heisenberg


Fuentes: http://www.irenecruz.com   http://www.giovanninasequeira.com  http://www.rocioverdejo.es

lunes, 10 de febrero de 2014

La priorité delle culture occidentale

"El arte aparece en todas las culturas de las que tenemos conocimiento. Por ello, una concepción que no demuestre ser válida para entender las artes de otras culturas distintas de la nuestra, no será válida"  George Mills. 
 "La educación que recibe el ciudadano medio, tanto en los Estados Unidos de Norteamérica como en Francia o Honolulú, es este esquema mínimo, parcial, deformante, incompleto, desproporcionado del que nunca más podremos librarnos: la única estética válida será la occidental, la única historia del arte digna de ser considerada como tal será la historia del arte occidental. Todo lo demás, en el tiempo o en el espacio, es perfectamente despreciable o ignorable." José Alcina. 

Acostumbrados desde muy temprano a todo aquello que nos rodea, tan cerrados a veces en nuestro entorno, que en ocasiones se nos hace muy complicado pensar que pueda haber algo más, algo distinto, otro modo de mostrar la realidad; otra cultura. Nos dejamos llevar por ese sentimiento de primacía, de superioridad que le otorgamos a nuestra cultura occidental y lo anteponemos a la riqueza de conocimiento y al valor cultural de otras civilizaciones, como puede ser la Mesoamericana.

Como nos habla José Alcina en su libro Arte y antropología: "la educación occidental es incompleta y desproporcionada". Resulta muy llamativo por ejemplo, hablar del culmen del arte del Renacimiento y del Barroco y explayarnos en sus grandes representantes como Rafael, Miguel Ángel, Velázquez, Murillo, etc. Al momento de escuchar dichos autores los reconocemos, sabemos algo de ellos, e incluso tenemos más de una obra de cada uno retenida en nuestra memoria. Cuando nos paramos a apreciar dichas obras nuestros ojos se maravillan de tal belleza estética, de la perfección de las formas y la delicadeza del trazado. Nos resulta agradable y cautivante. 

En cambio cuando nos enfrentamos a una obra que se nos escapa de nuestro margen perceptivo, nuestro esquema visual dominado por las leyes de la proporción, la armonía y el placer estético nos descoloca e intimida. No sabemos dónde encajarla. Podemos llegar incluso a la posibilidad de no considerarlo arte, porque según nuestras ideas preconcebidas este tipo de arte "deforme y tosco" no lleva consigo tales categorías. Por tanto lo consideramos como un arte primitivo, cuyo término nace de una perspectiva evolucionista; un arte que se ha quedado en el pasado, en un estadio inferior al del arte occidental. Al emplear la denominación de arte primitivo estamos incluyendo en un mismo concepto, en una misma palabra a diferentes culturas que confluyen en tiempos y espacios muy distintos. 

En ocasiones desde esta perspectiva de superioridad juzgamos el arte de otras culturas. "Lo otro", el "otro arte" como muchas veces es llamado es tan importante y se equipara en igualdad a cualquier otro tipo de arte conocido. Como apunta Alcina: "[..] desde el punto de vista puramente objetivo, la importancia de un arte y otro es semejante, y no puede, ni debe, ocultarse uno en beneficio del otro". 


Así, tras estudiar cada una de las manifestaciones artísticas no se puede marcar fronteras entre un arte y otro, ya que no se debería de crear una historia del arte en la que una cultura prevalezca sobre otras, si no que se debería de hablar de un arte, un comportamiento que es común a todos los hombres y sociedades. 



"Está claro que el concepto de belleza será variable de cultura a cultura; lo que no es variable es el hecho de que la obra de arte se aquella en que su creador haya impreso un carácter sustancial al que llamamos belleza, por consiguiente estético". 

Fuentes: ALCINA FRANCH, José, Arte y antropología. Alianza, Madrid, 2004.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Le symbolisme dans l'art. Land art et art préhistorique

“Estoy convencido de que el futuro se encuentra perdido en algún lugar de entre los restos del pasado no-histórico” Rober Smithson.

"Cuanto más avanza la sociedad tecnológica de nuestro tiempo tanto más capaces somos de entender el pensamiento del hombre primitivo". Lévi-Strauss.

Inmersos como nos encontramos en nuestro mundo actual, en donde prevalecen en la mayoría de las veces los valores de progreso y desarrollo frente a una preocupación y una concienciación mayor por nuestro medio natural, surge la híbrida corriente artística demoninada Land art o Earthwork que nos propone una vuelta a la naturaleza y a establecer una nueva relación con ella. Una relación mucho más cercaba en la que el peso del hombre no influya tanto, en donde el medio no se sienta atacado por su presencia. Dicha intervención debe ser mínima. En contraposición a la sociedad capitalista e industrializada propia de la cultura Pop, el Land art nos blinda la oportunidad de volver a la naturaleza.
Esta compleja corriente se encuentra en constante relación con el arte conceptual y arte de acción, ya que muchos de los artistas del Land art son también integrantes de los campos artísticos mencionados, por lo que no podemos categorizarla como algo apartado. No es una manifestación ni un estilo, ya que no tiene ni programas ni manifiestos estéticos. Así el Land art es un campo muy diverso y heterogéneo que recoge todo tipo de manifestaciones.

Muchas de estas formas e intervenciones nos pueden recordar a obras procedentes de las culturas primitivas, dado su grado de simplificación y abstracción. Junto con el arte mínimal, se podría decir que hay una intención de vuelta a los "orígenes", un acercamiento al arte de la prehistoria. De forma que muchos de los elementos del lenguaje simbólico propios del arte prehistórico el Land art los tomará como modelo en sus intervenciones. 

"Las esculturas son lugares de reposo a lo largo de un viaje. Son el encuentro del camino con el lugar". Richard Long.

Estas simplificadas formas tanto abstractas como geométricas condicionan el paisaje, aportan un nuevo significado al espacio rememorando el pasado. De esta forma el Land art se entiende como una forma cíclica de superposición del pasado y presente en un mismo lugar. 
El espacio se llena de espirales laberínticas, lineas rectas que aveces se cruzan entre ellas, círculos infinitos, caminos de pequeños monolitos, intervenciones cóncavas y convexas del terreno, etc. Se produce así un encuentro casi directo con formas propias del espacio natural, que dado su carácter simbólico nos aluden a la magia y al rito de las sociedades primitivas. La línea recta estaba ligada a la representación del tiempo y la circunferencia al espacio, como disco solar generador de la vida. 
Estos elementos simbólicos primitivos tienen connotaciones tanto masculinas como femeninas. El círculo era una forma de representación femenina en cambio la línea era masculina, de esta forma su disposición en el espacio, la unión de ambos signos, era una forma de fecundación de la tierra.  









El Land art o Earthwork podríamos decir que es un llamamiento al ser humano cosmopolita que como nos dice Giedion en El presente eterno, "El hombre de hoy está solo, no tiene a nada que acudir fuera de sí mismo" con esto hace referencia a que nos hemos olvidado y desecho de lo que en la era primitiva nos vinculaba a todos como eran la magia y el rito, Giedion lo llama de esta forma "la devaluación de los símbolos". Por lo que el Land art nos conduce, nos enseña y nos trae de nuevo ese mundo de lo simbólico, de lo primitivo que tan olvidado tenemos. 

"Un paisaje es una postal hecha escultura". Perejaume.

Fuentes: RAQUEJO, Tonia, Land Art. Nerea, Madrid, 2003. PÉREZ OCAÑA, Óscar Luis, Land Art en España. Rubeo, 2011. GIEDION, Sigfried, El presente eterno: Los comienzos del arte. Alianza, Madrid, 1991.

sábado, 1 de febrero de 2014

Art d'acció, l´art d´ interpeller

"Lo propio del arte general es precisamente renovar o innovar nuestra sensibilidad, alterar la sensibilidad rutinaria o establecida. El arte es el que nos sacude de aquella sensibilidad banal y nos lleva a una más sensible y profunda." Bozal, Valeriano.
El arte debe sacudir la sensibilidad, no dormida en su sueño, el arte es lo que saca la sensibilidad de su hipnosis. 

El arte de acción nos sorprende y asalta en nuestro día a día. Sin ir más lejos el artista Marc Montijano hace poco en su último proyecto llamado Una, grand i lliure! que tuvo lugar en un espacio cerrado al público coincidiendo con la celebración del Tricentenario de 1714. Su campo de estudio es el llamado arte de acción y en concreto la realización de performances. Como otras muchas ésta no nos deja indiferente. Al enfrentarnos, al presenciarla nos situamos en el mismo escenario que dicha acción y en ese mismo instante de conexión cientos de preguntas invaden nuestra mente. Preguntas y dudas que nos atrapan y bloquean poder llegar a comprender lo que en ese instante está aconteciendo. Podríamos incluso, si nos dejan parar la performance, increpar al artista y lanzarle sin reparos la famosa y típica pregunta que tanto hemos escuchado: "Oye, pero ¿esto es arte?" 
"El arte es peligroso, el arte no es casto; no están hechos para el arte los inocentes ignorantes. El arte que es casto no es arte". Pablo Picasso.
Nuestra cabeza comienza a tener demasiadas preguntas acumuladas. Pasamos de la sorpresa y la impresión de ver algo tan impactante para nuestra corriente percepción a la desilusión y al disgusto, o en cambio a la fascinación y el interés por descubrir algo nuevo, algo que despierta nuestra curiosidad y hace expandir nuestro campo de conocimiento artístico. 


"Pero ¿qué está pasando entonces?" podría llegar a preguntarnos esa misma persona. Sencillamente el arte se ha liberado del espacio acotado y comprimido del lienzo, la piedra o el mármol, el arte ya no es algo tangible ni estático como nos puede parecer una pintura, escultura o arquitectura. 

Es el llamado arte de acción o accionismo que comenzó durante los años 70 y sigue vigente en la actualidad. Este tipo de arte se basa en los criterios del arte conceptual en donde la importancia recae en la ejecución de las ideas más que en el producto final, de esta forma se intentaba poner freno al comercio del arte. La performance fue una demostración, o una ejecución de esas ideas. Este tipo de accionismo es una forma de apelar a un público amplio, a sacudirles su percepción viciada y ponerlos en una situación desagradable, comprometida e incómoda. De esta forma se pretende despertar esa conciencia tan ausente y corrompida. El arte quiere que nos preguntemos, que reflexionemos que tomemos partido y la performance es un modo de conseguirlo.


El arte nos quiere activos, no somos meros espectadores, sino integrantes de la acción. De esta forma se rompen los límites existentes entre el espectador y el artista. El publico se convierte en un componente prioritario en la realización de la acción.
La performance recurre libremente a  otras disciplinas como pueden ser la literatura, poesía, teatro, danza, música, etc. para poder realizar su función. En raras ocasiones presenta una narración tradicional y puede tener o no un guión, como también representarse una vez o varias veces. Por lo que podríamos decir que no existe un guion establecido ni unas características fijas que definan la performance, ya que es cada autor quien le otorga su particular visión.

Dicha performance puede realizarse tanto en solitario como en grupo, en una galería o museo, como también en un espacio ajeno a lo convencional; así se pretende romper con la idea de que el arte es sólo algo que vive en un museo. De este modo se quiere llevar el arte a la vida cotidiana de cada persona. 

"Sé que es una obra polémica y que me va a traer problemas, pero los artistas estamos para invitar a pensar, no para hacer amigos" Marc Montijano.


Fuentes: AZNAR ALMAZÁN, Sagrario, El arte de acción. Nerea, San Sebastián, 2006. GOLDBERG, Roselee, Performance Art. Destino, Barcelona, 1996.